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8 de Abril 2010

The chosen one

Extraordinario, sublime, fantástico, apoteósico y demás adjetivos que se les puede ocurrir. Ayer me pasó algo fascinante y quiero compartir esa dicha con ustedes. la dicha que no la picha.
Estaba yo de camino a casa después de un duro día de trabajo (recuerden eso de la licencia narrativa) cuando un tipejo empieza a mirarme. Venga apio solo quedan tres paradas para el culo del mundo, seguro que se baja en la próxima. Pero por si acaso revisa disimuladamente si llevas la bragueta abierta o un pecho asomando por el escote. Todo correcto, pecho abrochado y bragueta cubierta. No al revés, PUTA DISLEXÍA! Da igual ese tipo continuaba mirándome. Se que no lo conozco, la gente que me conoce hace como si no me conociera y ese solo hace que mirarme. Ni tan siquiera es una mirada lasciva, cerdo!
Dos paradas, ¿y si es uno de esos acosadores de las pelis?. Venga ya!, tu vida no es tan interesante. Si tu vida fuera tan interesante, no te estarías ahora montando una de indios con este cretino. En el momento en que solo queda una parada hasta mi casa pasa de ser un extraño "extraño" a un cretino. En eso que el extraño/cretino se mueve. Vale la otra opción de que ese tipo en realidad era un maniquí se va al mierda. Maldición! porque me gustaba la idea de ser acosada por un maniquí.
No tan solo se mueve sino que se mueve en mi dirección. Como ahora me diga eso de "apio, ya te vale, que mal educada, mira que no saludar" le arreo por joderme la fantasía delirante del trayecto a casa, de hoy. Pero no, solo se queda parado a mi lado. Ni roces, ni respiraciones inquietantes, ni improperios, ni tan siquiera un "guarra te voy a meter la polla hasta que te salgan los ojos de las órbitas". Ya saben, lo típico de un trayecto en metro.

Y de repente a unos tres segundos de que se abrieran las puertas del metro se tira el pedo más apestoso que puedan haber olido nunca. Y justo después de tirárselo sale por la puerta. A una parada de casa. Durante toda una parada me he visto yo y todo el vagón apestados con el pedo del tío ese guarro. El vagón entero se ha indignado y ha puesto el grito en el cielo y los dedos en la nariz. Incluso una señora me ha dicho "pobreta, nena, hi ha cada porc" (probrecilla, niña, hay cada cerdo).

Pero yo no reaccionaba. cuando por fin se han abierto las puertas del vagón y he llegado a mi parada he reaccionado. Supongo que ha sido a la vez que ha llegado oxigeno puro a mi cerebro. Mañana lo hago yo, escojo a alguien, lo miro durante tres paradas y después me acerco, me tiro un cuesco y me largo. Joder! y que no se me hubiera ocurrido a mí.

<__trans phrase="Posted by"> apio <__trans phrase="at"> 8 de Abril 2010 a las 08:38 AM


Comentarios: The chosen one

Pues a mi me parece perfecto. Uno no puede aguantarse los pedos.

Posteado por Jake - 7 de Abril 2010 a las 09:30 PM

lO SUBLIME ES ESCOGER A ALGUIEN PARA QUE LOS HUELA!

Posteado por apio - 7 de Abril 2010 a las 09:39 PM

Esto es el comienzo de un amor. Mañana le echará un eructo en toda la jeta, y al otro... bueno, si será por fluídos corporales.

Un bico

Posteado por Tuxina - 8 de Abril 2010 a las 12:10 AM

No sé si es peor aquel que se peda en el ascensor y apreta todos los botones de las plantas por subir justo antes de salir.

Posteado por Inagotable - 8 de Abril 2010 a las 10:13 AM

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